14 sept. 2012

Reseña

Johannes Tonio Kreusch and Markus Stockhausen
Panta rhei: Todo fluye 
Por Fernando Bartolomé Zofío


Música para el extravagante dúo de guitarra y trompeta de dos intérpretes a caballo entre lo clásico y el jazz es lo que vamos a encontrar en esta interesante y sugerente grabación.
Panta rei o Panta rhei es un término que viene del griego que viene a significar algo así como “todo fluye”. Aunque se le atribuye a Heráclito éste aforismo viene de Simplicius y de Platón pero no obstante resume perfectamente el pensamiento del filósofo griego.
Algunos aforismos del críptico Heráclito:

"Ever-newer waters flow on those who step into the same rivers ."
"All entities move and nothing remains still"
"We both step and do not step in the same rivers. We are and are not."

Como un mismo río, la música original compuesta, y en una gran parte improvisada, por Johannes Tonio Kreusch y Markus Stockhausen fluye por un mismo cauce visitando distintos paisajes. Es repetitivo como el sonido de una cascada pero nunca es igual. El material es el mismo pero siempre está cambiando.El sonido es lo principal. Se recrean en él probando timbres, creando texturas y buscando establecer un estado de quietud que poco a poco se va desplazando y que nunca permanece igual.
Para ello Kreusch usa guitarra clásica, guitarra clásica preparada, guitarra acústica preparada, guitarra acústica de 12 cuerdas, mientras que Stokhausen usa la trompeta, la trompeta piccolo y el fliscorno. El tono del fliscorno es más grave y emite un sonido más suave y redondo que el de la trompeta o la corneta (Wikipedia)

Estamos en presencia de dos virtuosos músicos que no hacen el menor alarde de acrobacias en toda la grabación sino que se centran dibujar paisajes, recrear sensaciones y transmitir estados de ánimo.
No hay ninguna brusquedad; todo fluye; las respiraciones son patentes y continuas. Se trata de música modal con fuertes centros tonales, sin saltos interválicos grandes, plagado de ostinatos, pausas, notas tenuto para construir ambientes y dejar algo de protagonismo a la guitarra que actúa de perfecto complemento para las sugerentes melodías de Markus, armonías repetitivas, sin progresiones tonales, sin modulaciones.

La fusión entre estos dos instrumentos tan dispares como son la guitarra y la trompeta está perfectamente conseguida. Me recuerda a algunas composiciones de la última etapa de Miles Davis.

Música interesante y original para degustar y disfrutar en tranquilidad, sin prisas ni tensiones.

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